Transferencia coche sin ITV

Transferencia coche sin ITV: ¿es posible y qué riesgos hay?

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Si estás valorando una transferencia coche sin ITV, conviene conocer el terreno: se permite el cambio de titular, pero el vehículo no puede circular hasta aprobar la inspección.

¿Se puede transferir un coche sin la ITV en vigor?

La normativa actual permite realizar la transferencia de un vehículo con la ITV caducada, pero con una gran limitación: el coche no podrá circular legalmente hasta que apruebe la inspección técnica. La Dirección General de Tráfico (DGT) aceptará el cambio de titularidad y registrará al nuevo propietario, pero no emitirá un Permiso de Circulación válido mientras la ITV esté pendiente. De hecho, el nuevo documento suele incluir una nota o condición indicando “válido solo con ITV en vigor”. Esto significa que, aunque el coche cambie de dueño, deberá permanecer fuera de la vía pública hasta solucionar la inspección.

Es importante aclarar que una ITV caducada no bloquea el trámite administrativo de la transferencia (a diferencia de otros impedimentos como tener un embargo, un precinto o el impuesto de circulación impagado, casos en los que Tráfico sí deniega el cambio de nombre). En otras palabras, se puede cambiar el titular en los papeles aunque el vehículo no esté al día de ITV, pero con el entendimiento de que ese coche no tiene autorización para circular hasta regularizar la inspección. El nuevo propietario asumirá la responsabilidad de ponerlo al día antes de usarlo.

Pasos para transferir un coche sin ITV

Si finalmente decides comprar o vender un coche sin ITV vigente, deberás seguir todos los trámites habituales de transferencia con algunas consideraciones extra. Estos son los pasos generales:

1. Solicitar un informe de vehículo en la DGT (opcional pero recomendado)

Antes de la compra, conviene pedir un informe registral del coche. El informe reducido es gratuito y te indicará si el vehículo es transferible o si tiene alguna incidencia administrativa que lo impida. Existe también un informe detallado (cuesta alrededor de 8,50 €) que ofrece información extra: cargas o embargos, historial de ITV, kilometraje en inspecciones pasadas, etc. Este informe te dará tranquilidad sobre el estado legal del coche y te confirmará, por ejemplo, si la única pega es la ITV caducada y no otros problemas más graves.

2. Realizar el cambio de titularidad en Tráfico

Tanto comprador como vendedor deben acudir (o realizar online mediante certificado digital) a la Jefatura de Tráfico para comunicar la transferencia del vehículo. Se presenta la documentación necesaria y se abona la tasa de transferencia. Los documentos imprescindibles son:

  • Formulario de cambio de titularidad de la DGT, cumplimentado y firmado.
  • DNI/NIE del comprador y del vendedor (original o fotocopia, según el caso).
  • Permiso de circulación y ficha técnica del vehículo. Aunque la ITV esté caducada, hay que presentar la tarjeta ITV (ficha técnica) y el permiso de circulación actuales del coche.
  • Contrato de compraventa firmado por ambas partes, donde consten todos los datos del vehículo, compradores y fecha/hora de la transacción.
  • Justificante del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) pagado. Es el modelo 620 o 621, según si se liquidó físicamente o telemáticamente. Sin este impuesto autonómico pagado, la DGT no realizará la transferencia.
  • Recibo del Impuesto de Circulación (IVTM) del año anterior pagado. Tráfico verifica que no haya deudas municipales del coche.

Una vez todo en orden, la DGT registra al nuevo propietario y entrega un justificante provisional de la transferencia. Ojo: si la ITV está caducada, no te darán el Permiso de Circulación definitivo en ese momento, sino un resguardo o anotación indicando que el vehículo queda pendiente de ITV. El coche ya figura a nombre del comprador, pero seguirá inmovilizado a efectos legales.

3. Pasar la ITV lo antes posible

Con la documentación en regla y el coche ya a nombre del nuevo dueño, el siguiente paso es superar la Inspección Técnica de Vehículos. Para acudir a la estación de ITV se debe llevar:

  • El permiso de circulación provisional o justificante entregado por Tráfico que acredite el trámite de transferencia (al no tener aún el definitivo).
  • La tarjeta ITV (ficha técnica) del vehículo.
  • El último recibo del seguro obligatorio en vigor. (Aunque el coche no se pueda usar, debe tener seguro si va a circular siquiera para ir a la ITV).
  • Documento de identidad (DNI/NIE) del nuevo propietario por si lo solicitan en la estación.

Con estos documentos, se podrá realizar la inspección. Importante: Legalmente no está permitido circular con la ITV caducada, ni siquiera para acudir a la cita de la inspección. En la práctica, muchas personas arriesgan conduciendo el coche al centro ITV el día de la cita, pero deben saber que podrían ser sancionadas si son detectadas por la autoridad. Una alternativa segura es trasladar el vehículo en grúa o plataforma hasta la estación de ITV para evitar cualquier problema.

4. Obtener el Permiso de Circulación definitivo

Una vez el vehículo apruebe la ITV, ya no habrá restricciones. Con la inspección favorable, el nuevo titular podrá solicitar su Permiso de Circulación definitivo en la DGT (en algunos casos este trámite final se completa automáticamente: la estación ITV comunica el resultado telemáticamente y Tráfico emite el permiso). Si la ITV se pasó poco después de la transferencia, lo más probable es que recibas el permiso actualizado en tu domicilio en unos días. En cualquier caso, tras superar la ITV, el coche ya podrá circular legalmente, inicialmente con el justificante provisional + informe favorable de ITV, y pronto con la documentación definitiva.

Riesgos de comprar o vender un coche sin ITV

Transferencia coche sin ITV

Consejos para una transferencia sin ITV segura y sin contratiempos

Si te encuentras en la situación de tener que transferir un vehículo sin ITV, ten en cuenta estos consejos finales para minimizar problemas:

Siempre que sea posible, pasa la ITV antes de vender.

Si eres el vendedor y tienes opción de llevar el coche a inspección, hazlo. Un coche con la ITV recién pasada se vende mucho más fácil y a mejor precio. Incluso si la ITV sale desfavorable, al menos sabrás qué fallos tiene y podrías arreglarlos tú mismo para ofrecer el coche en buen estado. Si no te es viable (por ejemplo, el coche ni siquiera arranca o no quieres asumir ese gasto), sé honesto con el comprador y ajusta el precio en consecuencia.

Comprador: infórmate bien antes de comprar.

Revisa la documentación, solicita el informe de Tráfico y, si no entiendes mucho de mecánica, considera llevar un mecánico de confianza para evaluar el coche antes de cerrar el trato. Saber en qué estado real está (neumáticos, frenos, motor, emisiones) te evitará sorpresas tras la compra. Con los datos en mano, podrás calcular cuánto podría costarte ponerlo al día y decidir si compensa.

Planifica el transporte y la inspección.

Si compras un coche sin ITV, organiza cómo lo llevarás al taller o a la estación de ITV sin infringir la ley. Como mencionamos, lo más seguro es contratar una grúa para moverlo hasta que obtenga la ITV. Alternativamente, programa la cita de ITV lo antes posible y mueve el coche solo lo imprescindible, con seguro activo y preferiblemente acompañando la circulación con el resguardo de Tráfico (aunque no exime de multa, puede mostrar a la autoridad que estás en proceso de regularizar).

Apóyate en profesionales para el papeleo.

Los trámites de transferencia pueden ser engorrosos, y más con situaciones especiales como ITV vencida. Contar con una gestoría especializada te facilitará mucho las cosas. Por ejemplo, con nuestro servicio de Transferencia Vehículo en cambionombrecoche.com puedes realizar el cambio de titular 100% online y con asesoramiento personalizado. Nos encargamos de preparar la documentación, pagar tasas e impuestos, y obtenemos el justificante provisional de tu transferencia de inmediato. Te acompañamos en la resolución de incidencias (como vehículos con ITV caducada, cargas, etc.) para que tú solo tengas que preocuparte de llevar el coche a la inspección cuando toque. Este tipo de servicio profesional te ahorra tiempo, evita errores en el trámite y te da garantías de que todo se hará conforme a la normativa.

Considera la baja temporal si el coche estará parado mucho tiempo.

Un dato útil para propietarios: si vas a tener el coche inactivo sin ITV por un período prolongado (por ejemplo, porque no lo usas y aún no lo has vendido), puedes solicitar la baja temporal del vehículo. Es un trámite sencillo que suspende temporalmente la obligación de tener ITV y seguro. Mientras el vehículo esté de baja temporal, no podrás usarlo ni venderlo, pero tampoco generarás sanciones por tenerlo sin ITV. Cuando encuentres comprador, podrás darlo de alta de nuevo (previo paso por la ITV, claro está) y proceder con la transferencia normalmente. No es una solución para todos los casos, pero puede evitar multas si el coche va a estar meses parado en un garaje.

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En Cambionombrecoche.com somos especialistas en gestionar cambios de titularidad y otros trámites de tráfico de forma rápida y online. Sabemos que casos como el de una transferencia de vehículo con la ITV caducada pueden ser engorrosos, pero nosotros te asesoramos en cada paso para que no tengas que preocuparte de nada. Nos encargamos de calcular y liquidar impuestos, presentar toda la documentación ante la DGT y te entregamos el permiso provisional al instante. Después, te orientaremos sobre cómo regularizar la ITV para obtener el permiso definitivo sin demoras.

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